¿Cuándo debemos comprar un nuevo automóvil?
Tener un vehículo propio cuesta mucho dinero. Además de su precio de compra, todos sabemos lo que implica sufragar su matenimiento. Y es que más allá de los impuestos, del alquiler de plaza de garaje o del precio de la gasolina, cuando un vehículo se va “haciendo mayor” , mantenerlo en condiciones óptimas puede resultarnos cada vez más caro. Tarde o temprano llega el momento en que tenemos que plantearnos la fatídica cuestión: ¿Seguimos reparándolo o compramos un coche nuevo?
La vida útil de un automóvil depende de muchos factores. Si nos preocupamos por un mantenimiento básico y nuestra forma de conducir no es especialmente agresiva, es probable que buena parte de los componentes de nuestro vehículo no necesiten ser reparados en muchos años.
Si estamos al día con el cambio del aceite, los filtros del aire y las pastillas de freno, si vigilamos periódicamente la transmisión etc. podemos extender la vida útil de nuestro automóvil pero siendo honestos…¿Cuándo fue la última vez que comprobaste el funcionamiento del radiador o el buen estado de la transmisión? Más allá de las ITV obligatorias ¿te preocupas de mantener tu automóvil en buen estado?
Sin embargo nada es para siempre, y tarde o temprano incluso los componentes mejor cuidados van a empezar a fallar. De hecho, si mantenemos nuestro coche durante mucho tiempo vamos a descubrir que tenemos que arreglar componentes que ni siquiera sabíamos que existían (la famosa junta de la trócola), aunque la buena noticia es que si conocemos bien nuestro coche, podemos llegar a ser muy previsores a la hora de anticiparnos a una posible reparación.
Pero volvamos a la pregunta inicial ¿Es mejor reparar o comprar un vehículo nuevo? La mayoría de los expertos coinciden en señalar que cuando mantener un vehículo nos cuesta más que lo que obtendríamos vendiéndolo y comprando un nuevo, ha llegado la hora de decir adiós a nuestro querido coche. Sobre todo porque con el paso del tiempo, reparar nuestro coche cada vez va a ser más caro (escasez de componentes originales, falta de mano de obra especializada, averías más serias) y aunque pueda parecernos que una coche nuevo es una inversión prohibitiva, si sumamos las “pequeñas” reparaciones que realizamos a lo largo del año a nuestro coche, nos podemos llevar más de una sorpresa.
Estamos seguros de que habrá quien argumente que incluso con todas esas reparaciones, mantener el vehículo antiguo seguirá siendo más barato que comprar uno nuevo. Sin embargo fallan al no calcular el coste de las posibles reparaciones futuras y también a no considerar algo que no tiene nada que ver con el dinero: nuestra seguridad.
Cuando hablamos de seguridad al volante, el factor “dinero” no debería estar en el discurso. Los coches son cada vez más seguros, especialmente por las nuevas tecnologías con las que se equipan. Por lo tanto, si aún estamos en la duda, creemos que no habría que pensarlo más. Si tu automóvil te ha prestado un servicio digno durante los últimos 15 años pero empieza a renquear, es hora de cambiar.
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